491 ... ese es el número de hoy
y sí, la verdad, los he escuchado todos.
Cada uno tiene una historia y una razón. Algunos fueron sólo por coleccionar, otros porque algo representan en la historia de la música y alguien dijo que valía la pena escucharlos.
Pocos son regalos, la mayor parte ha sido un proceso de descubrimiento, escuchando por ahí, leyendo por acá.
Pero, ¿hacer una crítica?
Lo he pensado muchas veces, pero no creo que sea ese el camino que seguiré. Prefiero hablar de las cosas que se me ocurren cuando los escucho, o las personas que relaciono con canciones, o los lugares que recuerdo ... en fin.
La música no son sólo sonidos, al menos para mi. Son recuerdos, gente, olores, sentimientos, pena, rabia, alcohol, ira, cigarros, carretes, cosas que no pasaron y otras que sí.
¿Podré escribir 491 cosas distintas?
Hagamos la prueba.
Mientras, dejo una canción que, en mi impresión, es parte de uno de los mejores discos de los '90 y con el que aprendí que la música electrónica no siempre son máquinas, sintetizadores o pistas pre-grabadas.
1 comentario:
Excelente tema! cortina de House M.D. ;-)
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